NUESTRA HISTORIA
Lo que antes fue una sucursal bancaria, hoy es un espacio dedicado al arte y la cultura. Un lugar donde no se habla de números, sino de ideas; donde no se firman contratos, sino encuentros, procesos y experiencias compartidas.
Fue tras la DANA de octubre de 2024 cuando el proyecto dio su último y decisivo impulso. En un momento en el que la zona necesitaba más que nunca espacios de encuentro, reconstrucción emocional y vida cultural, tres artistas de ámbitos distintos, pero con una sensibilidad común, decidieron unir fuerzas para convertir una idea previa en una realidad tangible y necesaria.
Así nace Beniparrell Espai d’Art: como respuesta a una necesidad colectiva y como apuesta por la cultura como herramienta de cuidado, unión y transformación social.
EL EQUIPO
El proyecto está impulsado por tres miradas complementarias:
- Carles, desde las artes escénicas y la gestión cultural, con conocimiento del territorio y del trabajo comunitario.
- Karmen, desde las artes plásticas, con una mirada creativa, educativa y visual.
- Edgar, desde la fotografía, la comunicación y la imagen, como nexo entre el arte y las personas.
Tres disciplinas.
Tres trayectorias diferentes.
Una misma convicción: la cultura debía tener un espacio propio en la zona.
Cuando este antiguo banco, vacío durante tanto tiempo, apareció como posibilidad, no se vio solo un local disponible, sino como un símbolo.
Un lugar que había perdido su función y podía recuperar sentido.
Un espacio preparado para ser transformado.
EL LUGAR
Cuando este espacio apareció como posibilidad, no se vio solo un local disponible, sino una oportunidad de recuperar sentido. Un lugar preparado para ser transformado y puesto al servicio de la comunidad.
Hoy, Beniparrell Espai d’Art es un espacio vivo, flexible y abierto, pensado para acoger talleres, exposiciones, encuentros y proyectos culturales. Un punto de encuentro donde el arte se vive desde dentro y se construye de forma compartida.
Creemos en el arte como motor de unión, esperanza y transformación social. Porque todo empieza con una idea sencilla: la cultura como herramienta para sanar y crecer juntos.



